Inicio » Fichas de plantas » La belleza del liquidámbar, estoraque o árbol del ámbar

La belleza del liquidámbar, estoraque o árbol del ámbar

El liquidámbar se erige estos días como protagonista destacado en nuestras ciudades. Si durante tus paseos tienes la suerte de cruzarte con este árbol, podrás admirar sus hojas teñidas de grana. Nada tiene que envidiar a la parra virgen, mostrada en el blog hace unas semanas. Éste es otro digno interprete en la tradicional estampa otoñal.

Liquidámbar, estoraque o árbol del ámbar

Liquidámbar, estoraque o árbol del ámbar (Liquidambar styraciflua)

¿Cómo prefieres llamarlo? Por muchos nombres es conocido: liquidámbar, estoraque, árbol del ámbar, ocozol… Lo nombres de una manera o de otra, es todo un espectáculo encontrarte en estas fechas con algún que otro ejemplar.

Originario del continente americano, el Liquidambar styraciflua es, hoy en día, ampliamente utilizado en jardinería. La rusticidad de la especie es, por supuesto, una poderosa razón. Pero lo que lo hace singularmente atractivo son sus hojas estrelladas, que se tornan granates durante el otoño.

Descubriendo al liquidámbar

El estoraque es más indicado para espacios medianos o grandes, que para un jardín pequeño. Sus posibles dimensiones (puede alcanzar más de 20m de altura) supondría un conflicto llegando a la madurez.

No obstante, esto no sucederá de la noche a la mañana. El crecimiento es lento en este árbol, sobre todo al principio, y además puedes contenerlo mediante poda. ¡Tú decides!

El porte del liquidámbar es columnar cuando joven, aunque con el tiempo la copa se torna más extendida, por lo que puede valorarse también su beneficio como árbol de sombra.

Hojas de liquidambar en otoño

Hojas del árbol del ámbar durante el otoño

Sus hojas muestran de 5 a 7 lóbulos, bien marcados y con el margen aserrado. Aquí puedes verlas de cerca, grandes y palmeadas, semejantes a las de los arces o a los plátanos de sombra. Pero éstas ofrecen un plus añadido… ¿no te parece?

Las flores, carentes de importancia ornamental, surgirán sin pena ni gloria llegada la primavera. Es una especie monoica, lo que quiere decir que coexisten flores masculinas y femeninas en un mismo pie.

El fruto, en cambio, sí que llamará tu atención; juzga tú mismo…

Frutos del liquidámbar

Frutos del árbol del ámbar

Las cápsulas puntiagudas permanecen en las ramas tras la caída de las hojas. Son a la par bellas e intimidantes. Si tienes la costumbre de andar descalzo por el jardín, tal vez éste no sea tu árbol.

¿Cómo cuidarlo?

El liquidámbar gusta de suelos fértiles, profundos y con buen drenaje. Mucho mejor si son neutros o ligeramente ácidos; evitarás la carencia de hierro y otros micronutrientes.

No le gustan los cambios. Para el trasplante utiliza un ejemplar joven, procurando alojarlo de una vez en su lugar definitivo. El mejor momento es al final del invierno.

Liquidambar styraciflua

Formación en el césped (salida 4 de la Ronda de Dalt, Barcelona)

El árbol del ámbar aprecia los riegos frecuentes, pero sin llegar al encharcamiento. Esto hace que congenie perfectamente con el césped, por lo que se planta con frecuencia en asociación, formando pequeños bosquetes.

Conviene escoger una ubicación a pleno sol, para intensificar la tonalidad de sus hojas llegado el otoño. Sin embargo, agradece los ambientes algo más protegidos en verano, cuando el calor sea extenuante.

El frío no es un problema para el estoraque (aguanta las heladas sin problemas), tampoco el viento ni la contaminación. No es apropiada, en cambio, la situación próxima al mar (no le gusta nada la salinidad).

Suscripción al blogSigue a Jose el jardinero

No te pierdas ningún consejo de jardinería. Suscríbete al blog: recibirás los nuevos contenidos en tu correo electrónico y totalmente gratis.

Acepto la política de privacidad del blog*

Suministrar anualmente algo de materia orgánica será suficiente para colmar sus necesidades nutritivas.

Como ya he comentado antes, el liquidámbar es muy resistente. Si cumples mínimamente sus requerimientos disfrutarás por mucho tiempo de un árbol sano, ajeno a plagas y enfermedades.

¿Qué te ha parecido? ¿Te gusta tanto como a mí?

¿Te ha gustado el post?
1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (10 votos, media: 4,40 de 5)
Cargando…




Más entradas de interés

Soy , autor de este blog

Ser jardinero es algo vocacional en mí. Llevo ya 14 años dedicándome a la naturaleza, pero toda la vida cultivando esta pasión. Actualmente me encargo de una brigada que realiza trabajos de jardinería en la vía pública.  Más sobre mí

12 comentarios en “La belleza del liquidámbar, estoraque o árbol del ámbar
  • Ángel Caggiati dice:

    Excelente toda la información que das en tu blog.

  • Paz dice:

    Me encanta este árbol, a menudo lo puedo ver por la zona donde vivo y me gusta pero no sabía nada acerca de él. Me gusta mucho lo que nos cuentas, vamos aprendiendo cosas y así disfrutamos más de la naturaleza. Mi sueño es poder vivir algún día en una casa con patio o así, para tener muchas plantas y mi querido Tilo que ya he conseguido pero que aún no he podido plantar.
    Tiene unos 50 cm de alto y lo puse en un recipiente con buen drenaje y un tutor… En una ventana porque no tengo ni balcón pero se va manteniendo, a ver si consigo encontrarle una buen ubicación!!
    El Pothos que me aconsejaste y planté… Va viento en popa, Jeje!! Gracias por compartirnos tu sabiduría. Un abrazo!!

  • Amalia Correa dice:

    Excelente!!! Sois increíble. Yo acabo de plantarse uno y todo lo que has hablado es de mucha utilidad.

  • Mario C dice:

    Es un árbol que en otoño luce increíble. Hace poco estuve fotografiando uno con idea de publicarlo… te me has adelantado, jejeje.

  • Ricard dice:

    Hola José !!!
    Yo ya tengo uno pequeñito!!!
    Estoy intentando recolectar semillas para hacer un plantel. Como ya sabes, aquí tengo mucho espacio y podría plantar decenas de ellos.
    El problema es que voy recolectando (por las calles) las bolas que tienen, pero no hay manera de abrirlas y no encuentro las semillas. Tú sabes cómo se pueden extraer (si las hay) de las bolas?

    • Hola Ricard.
      Tienes que recoger los frutos en otoño, maduros pero antes de que se abran o no encontraras semillas.
      Después 2 ó 3 meses a la nevera, metidos en algún recipiente (tal cual sin abrir las bolas).
      Cuando los frutos se sequen se abrirán solos, liberando las semillas.
      Y ya las podrás sembrar en la primavera… a voleo, pues son muy pequeñas.

  • GIOVANELLI RAUL dice:

    Hola Jose. Es muy interesante todo lo que publicas y es para tenerlo en cuenta. Muchas gracias.

  • Rubén Palacios dice:

    Hola José, he descubierto tu blog y me encanta, hemos adquirido hace unos meses una casa antigua con una parcela de 600 m2, y después de leer varios artículos me preguntaba que me recomendarías para saber el Ph y la acidez del suelo de mi jardín, muchas gracias de antemano por tu respuesta, un saludo, Rubén

    • Hola Rubén. Por lo que veo, a partir de ahora os espera bastante trabajo por delante.
      Puedes medir de forma fácil el pH con un sencillo aparato medidor: de los que pinchas en el suelo y puedes encontrar en cualquier centro de jardinería. también existen un kit que te da el resultado con un código de color. Lo deseable, en circunstancias normales, es que el suelo tenga entre 6.5 y 7 de pH.

  • ¿Y tú qué opinas?

    Los campos marcados con * son obligatorios. Solo se publicarán los comentarios relacionados con el tema de esta entrada.

    Por favor, tómate tu tiempo, redacta de forma clara y sin errores. Si te equivocas no pasa nada, puedes corregirlo pulsando el botón de editar

    Acepto la política de privacidad del blog. Marca esta casilla para que pueda avisarte cuando se conteste tu comentario *